Bajo el piso de Fátima, en la misma calle, trabaja Ioana, la pobre fue engañada. Tiene deudas y hay que pagarlas; a ella la sacaron de su país con falsas esperanzas de trabajo, ella tenía la carrera de medicina, pero el paro le impidió trabajar en su país y le hizo confiar y aceptar las ofertas de personas que no conocía de nada; ¡Terminaron en una red de prostitución!
Jack es el primo de Ioana, él no ha salido del país; hoy ha renunciado a su puesto de trabajo. Después de ver cómo uno de sus compañeros de turno ha muerto por un disparo frente a él. Iban juntos a vigilar los aparcamientos de una gran empresa que exporta ropa y zapatos deportivos en ese momento, y alguien intentaba robar uno de los coches.
En una de las fábricas que es de la empresa que iba a vigilar Jack, trabajan Kauri y su hermano Kabil. Ellos son menores de edad, pero la necesidad de la familia, bastante numerosa, y la suya misma hace que por instinto de supervivencia estos chicos que apenas llegan a los doce y diez años saquen fuerzas suficientes para trabajar dieciséis horas sin descanso por un mísero sueldo; además los padres le deben dinero al pedir un préstamo al dueño de la fabrica, lo que se convertirá en años y años de trabajo.
Hao Chen trabaja en otra fábrica de la misma cadena. Este se encarga de empaquetar lo que los pequeños Kauri y Kabil fabrican en la suya y además trabaja cosiendo la ropa. Este trabaja sin descanso todas las horas que puede, hasta duerme en la misma fábrica todos los días para hacer horas extra. Solo sueña que algún día dejará de ser explotado y poder mejorar su español para montar un pequeño negocio familiar. Habla con Marta las pocas horas libres que tiene desde un chat que encontró por casualidad.
Marta es una española adolescente a la que le gusta aprender de otras culturas y enseñar con orgullo la suya, lo malo es que entra en sitios por simple aburrimiento de los que no debe fiarse y es tan inocente la pobre, sus actos le acabaron costando caros. Un día decidió quedar con uno de sus ciber amigos que vivía en su misma ciudad, cuando llegó a su cita, vio que las cosas no eran como parecían, que él era mayor de edad, y le había mentido al decirle que tenia diecisiete años. Ese día acabó siendo violada.
Sonia es una de las profesoras del instituto de Marta. Ella es una mujer tranquila, buena, con mucha paciencia y calma, no solía perder los estribos, muy pocas veces podría dar lugar a que sus alumnos la viesen cabreada, siempre con una sonrisa en la cara, hasta que un día, un grupo de la clase que no le tubo respeto- ya que eran unos vándalos- le descolgó la pizarra y la dejó varios meses gravemente lesionada.
Antonio fue uno de ellos, pues era uno de los maleantes del instituto, y por entonces uno de los más populares para sus compañeros -ya que después de lo de la profesora para los de su grupo se convirtió en el mejor y el cabecilla-. Acabó en un reformatorio ya que su comportamiento dio lugar más de una vez a que lo expulsasen. Con los años su vida se fue convirtiendo en nada, ya que solo repetía y no estudiaba; por lo que los padres lo terminaron sacando del instituto ya que a sus casi dieciocho años no fue capaz ni de sacarse el graduado escolar; para ganarse la vida engañaba a sus padres diciéndoles que tenía un puesto de trabajo de albañil cuando no tenia nada. ¿Y qué hacía para llevar algo de dinero a casa? Pues usualmente robaba. De un grano se hizo una montaña y acabo encarcelado.
Allí Antonio conoció a Juanma, un hombre ya algo mayor que nada mas volver a salir de allí, de nuevo entraba; con el tiempo fueron siendo más amigos, y con la confianza, le acabó contando por qué entró la primera vez en la cárcel… Fue por venderle a un tal Marcos drogas, el cual, después ser adicto y haber aprendido a decir no, fue a comisaría y lo denunció.
Además de esto, le contó que iba a tener un hijo con su novia Rocío que, aunque sepa lo que ha hecho, mantiene la esperanza de que algún día tenga una razón para parar. Ese niño está ya en camino, y será la razón por la que aprenda a madurar y acabar ganándose la vida honradamente.
Tal vez no le encuentres sentido, es una simple cadena, un simple juego de personas, el simple juego de la vida. Un circulo en el que si amplias, tú y yo entramos también, tan simple como la gente que pasa ante nosotros, como personas inexpresivas, inertes, pálidos… A la que no le prestamos atención y a la que estamos unidos de alguna forma. Gente soñadora y con grandes metas, y gente que no tiene ninguna de estas dos. Ciudadanos del mundo que son errantes, y que acaban siendo simples espejismos marchitos de nuestro olvido.
